De que están hechas las tintas tampográficas

Ya sea que vayamos a imprimir de artículos promocionales (encendedores, llaveros, bolígrafos, pelotas de golf o camisetas) o marcar productos para control interno (por ejemplo, números de código), vale la pena tener una visión general de cómo están hechas las tintas de tampografía porque nos permitirá una mejor comprensión de como utilizarlas y como adaptarlas al momento de usarlas en nuestras máquinas tampográficas, porque aunque son similares a las usadas en serigrafía, tienen diferencias sustanciales.

Una de las principales diferencias entre las tintas de tampografia y las serigráficas, es que en las tintas serigráficas los solventes se evaporan lentamente para que, de esa manera, no se seque sobre la seda o malla. Con las tintas para tampografía es lo contrario: se necesita de una evaporación rápida, ya que esta es la característica que hace posible la impresión con los tampones de tampografia.

Otra diferencia importante, es que la tinta serigráfica está formulada para ser aplicada por medio de sedas con diferentes aberturas o tramados y en aplicaciones de aproximadamente 15 micrones de espesor mientras que las tintas tampográficas están formuladas para su uso sobre placas de tampografia. Para decirlo en palabras sencillas: la impresión serigráficas es mucho más espesa y gruesa.En tampografía, la tinta que recoge y deposita el tampón es de un espesor aproximado de 1.5 micrones. Es por esto que las tintas tampográficas tienen un contenido más alto de pigmentos (este es el elemento que da el color a la tinta) que las usadas en  serigrafia. La explicación de esto es muy sencilla: si su concentración de pigmentos no fuera más alta, la impresión quedaría “pálida” porque es muy delgada

La mayoría de tintas para impresiones tampográficas están formuladas con los siguientes componentes:

  1. Pigmentos
  2. Solventes
  3. Resinas
  4. Aditivos

Los porcentajes de estos varían, pero para tener una idea general de esas cantidades podemos referirnos a la siguiente gráfica:

Los componentes de las tintas de tampografía

Si se preguntan para que sirve cada uno de esos componentes, la explicación es esta:

1. Pigmentos: Son los responsables de dar el color y la opacidad de la impresión final, y normalmente son adicionados en forma de polvo al momento de su fabricación.

2. Solventes: son el vehículo que permite la mezcla de las resinas con los pigmentos para poder imprimir. Además, estos solventes son de evaporación rápida porque ésta es la característica necesaria para que la tinta pueda ser transferida del tampón hasta la superficie a imprimir (recordemos que la impresión tampográfica es mucho más “delgada”).

Si lo vemos de una forma simplificada, la tinta debe alcanzar un cierto punto de secado en su viaje desde la placa hasta la superficie del sustrato, para que pueda “despegarse” del tampón de tampografia pero lograr adherirse a la superficie que queremos imprimir.

3. Resinas: sirven para el acabado final de la impresión y para trasladar los colorantes de la tinta (la mezcla de pigmentos con los solventes). Dependiendo del tipo de resina con la que esté formulada la tinta, el curado final deberá ser realizado de determinada forma. Ejemplo de resinas son los epóxicos que no solo tienen un curado especial, sino además, su preparación es diferente a otras tintas.

4. Aditivos: Básicamente se utilizan para darle cuerpo a la tinta para que sea flexible, fluida y que tenga estabilidad, brillo y demás características en el acabado final. Son los responsables del acabado final.

Además de esto, hay que tener presente que las tintas necesitan de solventes adicionales para lograr una impresión correcta. La tampografía se ve afectada por las condiciones ambientales, y aún y cuando trabajemos en condiciones reguladas, hay necesidad de adicionar diferentes tipos de solventes para acelerar el proceso de secado o para retrasarlo.

Más adelante veremos los diferentes tipos de tintas de tampografia.