Ortografía, tampografía y tatuajes

Para nadie es un secreto la importancia de la ortografía para poder comunicarnos en la vida diaria para no transmitir algo que realmente no queremos, que nuestro mensaje sea confundido o que no se entienda.

A la hora de imprimir artículos promocionales con tampografía, serigrafía o cualquier otro medio, resulta obvio la gran importancia de una buena ortografía y no solamente una buena impresión. Basta ver el caso del Hotel Rittenhouse, que, aunque no sabemos si fue un error tipográfico o fue el tipo de fuente de las letras lo que originó el error, el resultado final fue un desastre.

Si alguien creyera que la publicidad y los regalos promocionales impresos con tampografía y serigrafía no son tan influyentes, bastaría mostrar algunos casos extremos donde la gente se ha tatuado logos de empresas muy conocidas y que gastan millones en publicidad. Y decimos extremo porque un tatuaje no es algo que se toma a la ligera: es muy similar a una campaña publicitaria, hay que analizar qué se quiere comunicar, a quien y como. Con el añadido que un tatuaje no es algo que se haga hoy y se pueda borrar cuando uno desee.

Si bien es cierto que hoy día hay formas de eliminar un tatuaje, no es algo que sea económico y según sabemos, es un proceso doloroso. Así que al igual que las impresiones con tampografía, al momento de hacer el arte hay que tener mucho cuidado con el texto que se está escribiendo. Una vez hecho esto, se revisa que todo esté en orden, texto o imágenes según el pedido del cliente. Posterior a esto, la revisión final del cliente quién al, momento de aprobarlo, asume la responsabilidad de iniciar el trabajo.

Igual que en los tatuajes, en la tampografía es importante que el mensaje sea claro

 

Así que si no se elige a una buena empresa, a un buen dibujante y a un buen maestro en tatuajes, el resultado puede ser un desastre total. Y creo que ningún amante de los tatuajes quisiera llevar encima de su piel un “horror” ortográfico como el que se muestra a continuación, que no solo está plagado de errores ortográficos, que es francamente malo en su diseño y ejecución y cuya paternidad ningun maestro tatuador quisiera atribuirse:

Los tatuajes se han puesto de moda en los últimos años gracias en gran parte, al programa Miami Ink. La analogía de los tatuajes con respecto a los artículos promocionales surge luego de ver algunos errores catastróficos que algunas gentes han tenido que soportar, como por ejemplo el caso de una chica que se tatuó según ella, el nombre de su novio en letras chinas, solo para descubrir años después que en realidad decía: supermercado.

Para informarse más sobre estos casos, pueden pinchar aqui